
Muchas personas que buscan empleo se preguntan si la carta de presentación todavía sirve de algo, ahora que la mayoría de las solicitudes se mandan en línea a través de sistemas automatizados. La respuesta honesta es que depende bastante del tipo de trabajo y del tamaño de la empresa a la que estás aplicando.
Cuándo sí importa
Para puestos en empresas pequeñas, organizaciones sin fines de lucro o roles que implican mucha escritura o trato directo con clientes, una carta de presentación sí puede hacer la diferencia. En estas organizaciones, quien contrata suele leer cada solicitud a mano, y una carta bien escrita deja ver que te tomaste el tiempo de entender el puesto.
Bryan siempre dice que una carta corta y honesta le gana a una larga y genérica, siempre.

Cuándo importa menos
Las corporaciones grandes que dependen de sistemas de seguimiento de candidatos (ATS) muchas veces ni siquiera revisan la carta en la primera ronda. Ahí, las palabras clave de tu currículum pesan mucho más que una carta aparte.
La conclusión práctica
Si la oferta dice que la carta es opcional, escríbela igual cuando el puesto realmente te interese, y sáltatela cuando estés aplicando a varios lugares a la vez. A la larga, la calidad le gana a la cantidad.
Work in progress.